jueves, 13 de agosto de 2015

Simiocracia, buses rojos y contaminación

    El año pasado estuve en la ciudad de Toluca, México para asistir a un Congreso de Ciencia Política. Hubo algo que me llamó mucho la atención en Toluca. Lo que llamo mi atención fue el buen servicio que presta el transporte público en la capital del Estado de México. Fue así como empecé a reflexionar sobre todos los beneficios que podría traer a Guatemala un buen servicio de transporte público. Me di cuenta que los guatemaltecos saldríamos muy beneficiados si se mejorara el transporte público que existe actualmente.

      El primer beneficio evidente sería la disminución del tráfico. Mucha gente (incluyéndome) dejaría de usar sus vehículos o motocicletas para transportarse a su destino. Por otro lado, me di cuenta que en Toluca prácticamente no hay motocicletas. El hecho de que no hubiese tantas motocicletas en la Ciudad de Guatemala disminuiría la gran cantidad de accidentes que hay entre carros y motocicletas (en 2014 hubo más de 250 motociclistas que fueron atropellados por automovilistas). Además economía de los guatemaltecos se vería beneficiada porque el gasto de la gasolina mensual ya no sería tan alto, o ya no sería algo incluido dentro del presupuesto de muchas familias.

     Otro gran beneficio para Guatemala con la existencia de un buen servicio de transporte público sería la mejora del medio ambiente. Los buses viejos que circulan en la Ciudad contaminan mucho más que lo que contamina un bus en buen estado. A su vez, la contaminación acústica sería menor ya que los buses con motores en buen estado no producen tanto ruido como lo hace un motor en malas condiciones. Asimismo, los usuarios del transporte público encontrarían más comodidad al momento de subirse a un bus con buenos asientos, con mayores espacios para moverse, con ventanas no rotas y con puertas de entrada y salida bien establecidas.  

     A todas luces, el automóvil es el medio de transporte más ineficiente. Según un estudio que hizo rent a car Avis, un carro puede llegar a contaminar cinco veces más que un avión en viajes de corta distancia (tomando en cuenta la cantidad de pasajeros y el tamaño del vehículo). Según éste estudio, un avión emite 97 g/km de CO2 por cada pasajero; un automóvil puede llegar a emitir 455 g/km por cada pasajero. El autobús resulta siendo el que menos contamina, emitiendo 31 g/km por pasajero. Queda evidenciado que es conveniente que Guatemala busque que cada vez más personas se trasladen en autobús, para disminuir los niveles de contaminación anuales. De hecho, la OMS publicó un estudio en 2011 en el que Guatemala “no tiene los parámetros mínimos de limpieza atmosférica” (publinews verde). Por cada metro cúbico anual en la Ciudad de Guatemala hay 48 microgramos, 28 más de lo recomendado por la OMS. Queda demostrado que es urgente mejorar el transporte público, para evitar posibles enfermedades respiratorias en los capitalinos.

    Claramente la mejora del transporte público traería consigo un incremento en la tarifa. Sin embargo, los usuarios del transporte público se verían beneficiados porque suponiendo que la mejora del transporte público trajera consigo un establecimiento claro de la tarifa a pagar, se evitarían los cobros injustos que hacen los chóferes luego de las 5 de la tarde entre lunes y viernes. No obstante, se debería de hacer líneas de transporte público baratas (a una menor calidad que las de mayor precio) para que todas las personas puedan seguir movilizándose. Un ejemplo de líneas con distintas tarifas lo vi en San José, Costa Rica. Existen líneas de autobuses que cobran más de un dólar y líneas que cobran la mitad (o menos) por el mismo trayecto. Al menos para los ticos, lo anteriormente mencionado ha funcionado a la perfección, ya que cada quien elige a qué tipo de bus se sube, según su conveniencia. El gobierno también saldría beneficiado porque con la mejora del transporte público, muy probablemente se lograría quitar el subsidio a los dueños de los buses. El presupuesto del Estado de Guatemala incrementaría en más de 430 millones y se podría trasladar el dinero del subsidio a servicios como educación, salud o al pago de la deuda pública.


    Lamentablemente, se ve lejos una mejora del transporte público en Guatemala. Si seguimos teniendo una simiocracia (gobierno de los simios), no se podrá mejorar los medios de transporte en nuestro país. Además, los dueños del transporte público evidentemente no van a permitir que se mejore el servicio que actualmente brindan sí no se ven beneficiados por la mejora. Lo peor es que no se ve interés por parte de la mayoría de los guatemaltecos para que se dé una mejora en el transporte público por la poca disponibilidad que se muestra al incremento de la tarifa. Hasta que los guatemaltecos no se den cuenta de los beneficios que traería la mejora del transporte público, seguiremos sufriendo con el desorden que provocan los buses rojos. 

miércoles, 12 de agosto de 2015

La fémina y su batalla


 “Hay solo tres cosas a hacer con una mujer. Se puede amarla, sufrir por ella, o convertirla en literatura” - Lawrence Durrel

     “Históricamente, las sociedades han pasado por las siguientes etapas: 1) esclavista, 2) de servidumbre o servicios personales gratuitos y, 3) el trabajo asalariado.”1 . En la antigua Grecia, una época esclavista sin duda, la mujer fue equivalente a un esclavo, y grandes pensadores de ésta época se expresaron peyorativamente de ellas. En el Imperio Romano, una época de servidumbre, se les concedió un estatus social bajo y desigualdad de derechos en la sociedad civil.2 Es indiscutible que la mujer ocupó los últimos estratos sociales de las dos primeras épocas mencionadas, pero ¿Se podrá considerar que ocupó el último estrato social en la tercera etapa?.

      En la actualidad, se vive la fase del trabajo asalariado con sus respectivas evoluciones. No se puede establecer una fecha exacta del inicio de ésta fase, pero existe evidencia histórica para expresar que la mayoría de mujeres no trabajaba al inicio de esta fase, ya que se les marginaba a estar únicamente en casa realizando sus quehaceres domésticos. La igualdad de género en el ámbito político, social y económico comenzó a ser un hecho, o dar indicios de serlo, desde 1789 con el estallido de la Revolución Francesa. Éste hito histórico, fue donde el género femenino adquirió una igualdad relativa y emprendió una lucha incansable e incalculable por defender lo logrado e igualar al máximo los derechos para ambos géneros. Poco a poco, se fue logrando el objetivo, gracias a que muchos países comenzaron a redactar sus constituciones dirigidas al ser humano en si. Dicho esto, ¿Se puede considerar que la lucha incansable e incalculable terminó?

     Debido a que existe una especie de leyes universales defendidas por organizaciones como la ONU –una organización global- se podría responder que sí, pero esto es muy arriesgado y erróneo afirmarlo, y el porqué se verá a continuación. En diversos países alrededor del mundo, se continúa marginando, explotando y dañando a la mujer; en el año 2013, la OMS (Organización Mundial de la Salud) realizó un estudio donde se demuestra que el 35% de las mujeres ha sufrido violencia física o sexual.3  Es evidente que las mujeres ocupan el mayor porcentaje en el último grupo de las jerarquías sociales. Existen casos extremos tal y como los mencionados por Nazanín Armanian en su artículo “Empieza la subasta de mujeres: ¡Hagan apuestas!”. La autora explica como Bibi Zivar, fue vendida varias veces por montos insignificantes e intercambiada por objetos equivalentes a una vaca o una moto; siendo utilizada como un objeto -un trato incluso peor que el de la primer época histórica-  y este es un caso de miles alrededor del mundo. En la misma línea, Armanian explica como algunas mujeres son violadas más de cincuenta veces al día, hasta el punto de ocasionarles la muerte; además, expresa como cientos de mujeres afganas se queman a lo bonzo con tal de acabar con sus miserables vidas.

     La situación de la fémina en el siglo XXI no es satisfactoria, la lucha por la igualdad sigue en pie. ¿Cómo será posible que maltraten a una mujer?; ¿Porqué existen hombres con pensamiento anacrónico?. En Guatemala una gran cantidad de mujeres sufre de violencia, maltrato y abusos. Se han elaborado un sin fin de leyes y asociaciones con tal de evitar y neutralizar ésta arbitrariedad, pero los esfuerzos no generan los resultados esperados. Es por eso que no solo las asociaciones y leyes deben defender a las mujeres, tenemos que unirnos a su causa y castigar a quien lo merezca. Nuestras mujeres son una o la pieza más importante del mecanismo que mueve al país y transformaron, transforman y transformarán el mundo en un lugar sumamente habitable y agradable ¿Porqué deben sufrir tanto?, unámonos a su causa y generemos la universalidad esperada. ¡No merecen ser dañadas!







Referencias

    1.   Dra. Regina Wagner. (2011). HISTORIA POLITICA DE OCCIDENTE. Guatemala: UFM.
    2. John Wijngaards . (N/D). Las Mujeres fueron consideradas Criaturas Inferiores. 16-06-15, de Wijngaards Institute for Catholic Research Sitio web: http://www.womenpriests.org/sp/traditio/inferior.asp
    3. OMS. (2013). Porcentaje de mujeres que afirman haber sufrido violencia de género. 16-06-15, de OMS Sitio web: http://www.europapress.es/sociedad/noticia-radiografia-violencia-contra-mujer-mundo-20141125060333.html